miércoles, 15 de mayo de 2019

El asesino de Trotski

Su asesino, Ramón Mercader (1914-1978), era un hombre ilustrado, dedicado a la política, militante comunista y agente al servicio de Josif Stalin.

Nacido en Barcelona, estuvo afiliado al PSUC y participó en el frente de Aragón durante la Guerra Civil española, para posteriormente exiliarse a la URSS, donde fue reclutado por la policía estalinista.

Cuando salió de la cárcel mexicana, el 20 de agosto de 1960, viajó a Moscú donde recibió la Estrella de Oro de Héroe de la URSS y la Orden de Lenin de las manos del jefe del KGB (antiguo NKVD), a la par que le proporcionaban un piso en Moscú, una residencia en Krátovo, una jubilación que equivalía a la de un general del KGB retirado y un trabajo en el Centro de estudios marxistas-leninistas de Moscú.

 Antes de morir en 1978 en la capital cubana, Mercader trabajó varios años como consejero personal de Fidel Castro.
Está enterrado en el cementerio Kúntsevskoye' de Moscú, al igual que el espía inglés Kim Philby y la coronel María de las Heras, con el nombre falso de Ramón Ivánovich López, 'Héroe de la Unión Soviética'.

Los crímenes del estalinismo, como los del nazismo, cuando son explicados por quienes se movieron en su círculo totalitario, quedan envueltos en el aura mágica y ambigua de "aquellos tiempos eran muy diferentes", tal como acostumbra a repetir hoy los comunistas españoles sobre sí mismos.

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