domingo, 19 de mayo de 2019

En defensa propia


No es cuestión de ideología, sino de información e instinto de conservación.

Cualquier persona de mediana cultura, visto lo visto, sabe o debería saber que el advenimiento de la izquierda al gobierno de un continente, un país, un municipio o una comarca, y más aún si es de la variedad ultra, genera de modo automático círculos encadenados de implacable entropía: pobreza, paro, confiscación de salarios y patrimonios (¡pero si van a tributar hasta los regalos de boda! , intromisión en las vidas privadas, estado policial, sermones morales, control de cuerpos y de conciencias, inquisición, corrección política impuesta a martillazos, consignas estéticas y culturales, fusión de poderes, garantismo judicial que ampare la delincuencia y castigue la honradez, despotismo a gogó y oclocracia a discreción.
No tenemos arreglo.
Los indepes no quieren en Madrid un pacificador, sino un enemigo.Rechazan la bandera blanca, exigen la imposible autodeterminación por miedo a que les llamen traidores aquellos a los que han llenado la cabeza de milongas.

F. S. DRAGÓ

2 comentarios:

  1. Pues la racha pinta mal, durante una buena temporada se va a tener que aguantar el vendaval, lo malo es que la ingeniería social va "mejorando sus mañas" y cada vez va a ser más difícil cambiar las tornas.

    ResponderEliminar
  2. DON ULTIMO
    Sí, la racha pinta mal. Pero siempre acaban HARTANDO al más bendito.

    ResponderEliminar